
Qué es la valoración neuropsicológica
Es una evaluación estructurada de las funciones cognitivas: las capacidades que usamos para recordar una cita, seguir una conversación, preparar la comida o decidir qué ponerse. Se realiza mediante entrevistas, observación y pruebas estandarizadas adaptadas a la edad y a la situación de cada persona.
No es un examen que se aprueba o se suspende. Su objetivo es entender qué capacidades se conservan, cuáles cuestan más y cómo influye todo ello en la vida diaria. Con esa información, el equipo puede proponer actividades que supongan un reto razonable, ni demasiado fáciles ni frustrantes.
Para quién está indicada
La valoración es útil para familias que acompañan a una persona con:
- Alzheimer y otras demencias, para conocer el estadio y ajustar la estimulación.
- Deterioro cognitivo leve, cuando los olvidos empiezan a notarse pero la persona mantiene su autonomía.
- Ictus y daño cerebral adquirido, para identificar qué funciones se han visto afectadas tras la lesión.
- Parkinson, ya que además de los síntomas motores puede afectar a la atención y a la velocidad de pensamiento.
Qué se evalúa
Memoria
Recordar información reciente y antigua, aprender cosas nuevas y recuperar lo aprendido.
Atención
Mantener la concentración, cambiar de tarea y atender a varias cosas a la vez.
Funciones ejecutivas
Planificar, organizar, tomar decisiones y resolver problemas del día a día.
Lenguaje
Comprender lo que se dice, encontrar las palabras y expresarse con claridad.
También tenemos en cuenta el estado de ánimo, el sueño y la manera en que la persona se desenvuelve en casa, porque todo ello influye en el rendimiento cognitivo.
Cómo se usa para el plan individual
Los resultados se comparten con el resto del equipo —terapia ocupacional, fisioterapia, logopedia— y con la familia. A partir de ahí fijamos objetivos concretos y alcanzables: por ejemplo, mantener la orientación en la rutina diaria, reforzar la memoria de nombres cercanos o ganar seguridad en una conversación.
Si quieres conocer el proceso con más detalle, lo explicamos paso a paso en el artículo valoración neuropsicológica y plan personalizado.
Rehabilitación neuropsicológica en grupo reducido
Después de la valoración, el trabajo continúa en sesiones de rehabilitación neuropsicológica dentro de la jornada del centro de día. Trabajamos en grupos reducidos, con ejercicios adaptados al nivel de cada participante, para que todos puedan participar y sentirse capaces.
El grupo aporta algo que el trabajo individual no tiene: conversación, risas y la sensación de formar parte de algo. Se complementa con la estimulación cognitiva y con el resto de terapias del día.
Relación con la valoración inicial gratuita
Todo empieza con una visita sin compromiso y una valoración inicial gratuita, en la que conocemos a tu familiar y escuchamos lo que os preocupa. Si decidís empezar, la valoración neuropsicológica profundiza en esa primera impresión y sirve de punto de partida para el plan individual. También puedes consultar el precio del centro de día.
